Después de varios años de ausencia, retomo con este post la actividad por aquí… Abrí esta nueva categoría para viajes de fin de semana, con la intención de poner viajes relativamente baratos y que puedan hacerse en uno o dos días.
- Origen: México, Distrito Federal, (TAPO)
- Destino: Parque Iztacíhuatl-Popocatépetl, Estado de México
- Costo: $300 – $500
- Tiempo: 1 o 2 días
El Iztacíhuatl es una de las cumbres emblemáticas de México y también de las más altas, se encuentra en el Estado de México en los límites con Puebla, a aproximadamente 60 km. de la Ciudad de México. Para llegar a “La joya” que es donde comienza el ascenso es necesario ir primero a Amecameca y de ahí tomar algún taxi a “La joya”.
Quedamos de vernos a las 6:30 en la estación del metro de la línea rosa, San Lázaro, realmente llegamos un poco después, justo a la salida del metro se encuentra la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO), los camiones a Amecameca salen cada 15 minutos en la línea Volcanes, el boleto tiene un costo de 26 pesos (23 si se compra el viaje redondo) . LLegamos a Amecameca a las 8:15, un poco antes que el resto del grupo, la plaza central se encuentra a dos cuadras de la estación de autobuses, desde temprano existen puestos de comida, lo normal es atole y tamales, o quesadillas… como es de esperar, por ser un viaje relativamente espontáneo y por la informalidad mexicana, terminamos esperando un par de horas y salimos hacia “La joya” un poco después de las 10 de la mañana, íbamos en tres vehículos, nosotros que habíamos llegado en camión pagamos $150 por el transporte, el resto venían en coche.
Al llegar al parque nacional es necesario registrarse y pagar la entrada, que tiene un costo de $25, esto está es 7 km. antes de “La joya”, para acampar se tienen que pagar otros $25. Yo había ido hace un par de años con mi familia, pero nos había tocado un día lluvioso y con mucho viento y no intentamos subir, esta vez el día estaba un poco nublado, pero no se sentía mucho frío ni viento, aunque no se veía casi nada por la niebla a pesar de que no era tan temprano, en fin, la mitad del grupo se quedaría a dormir en el refugio y el resto regresaríamos, pero como buenos deportistas ocasionales, la paranoia ganó y llevábamos (al menos yo) bastantes cosas inútiles, entre agua, demasiada ropa, y equipo como para estar un mes en la selva (ese no era yo). Empezamos a subir poco después del medio día y el grupo empezó a separarse, las pendientes al inicio son muy pronunciadas y para colmo es necesario aclimatarse, yo tenía la intención de llegar hasta el refugio aunque no tenía ni idea de que tan lejos o que tan difícil sería, nos adelantábamos y después nos deteníamos para que nos indicaran el camino, todo el tiempo veíamos gente que ya venía de regreso, y sólo ocasionalmente gente que subía.
Después de media hora llegamos a un punto plano, había más personas descansando y tomando fotos y los paisajes eran increíbles, era la primera vez desde el comienzo en que el sendero empezaba a bajar y permitía un poco de descanzo, yo traía unas botas incómodas (también por seguir recomendaciones) y me empecé a dar cuenta de que sufriría bastante, hubo otra subida pronunciada y después se empezó a ver la nieve, en pequeños grupos, bastante delgados y compactos, la niebla espesó y se sintió mucho más el frío, pero ahora ya llevabamos tiempo caminando por lo que no fue tan molesto. La intención era volver a las 16:30 a “La joya”, el paisaje mejoraba a cada paso pero no sabíamos cuánto faltaba para el refugio, sin embargo, cuando iban a dar las 14:30 y pensábamos en volver alguien nos dijo que faltaban 15 minutos para el refugio, así que decidimos apurar el paso y llegar… en fin, llegamos mas o menos a esa hora pero nos quedamos descansando un rato en una cumbre cercana al refugio, cuando el viento movía las nubes se veía en el fondo el Popocatépetl cubierto de nieve, sin embargo, sólo duraba un par de minutos antes de que las nubes lo volvían a cubrir. Para llegar a la cima todavía faltan varias horas de camino, muchos de los que desean llegar más arriba se quedan a dormir en este refugio y algunos salen a las 3:00 de la madrugada para ver el amanecer desde lo alto del Iztacíhuatl, sin embargo, el refugio es bastante pequeño, por lo que si uno desea pasar la noche ahí tiene que llegar temprano para alcanzar lugar.
Empezamos a bajar a las 15:30, varios de nosotros ya estabamos cansados y tardamos bastante en bajar, al subir pensabamos que el camino de decenso sería sencillo, la realidad es que el esfuerzo ahora se hacía para detenerse un poco por lo que los pies también sufrían, sobretodo las puntas de los dedos, cuando llegamos a “La joya” eran casi las 18:00, el ocaso creaba paisajes espectaculares por el juego de luces entre la montaña y las nubes… Antes de las 19:00 estabamos en Amecameca, decidimos cenar sopa de hongos y quesadillas en el mercado, que se encuentra enfrente de la plaza central, a un lado de la iglesia. El camión que viene de Amecameca al Distrito Federal inicia su ruta en Cuautla, por lo que llegaba a Amecameca casi lleno, tuvimos que esperar un segundo camión para encontrar lugar sentados, llegamos a la TAPO a las 22:40. Espero pronto volver y llegar más arriba…






